4º Sábado de Cuaresma
El pasado sábado La Lanza volvía a vivir un gran sábado de Cuaresma.
Al mediodía en el cuartel de las Sectas Judaicas, fuimos invitados por el Hermano Mayor de nuestra Cofradía a la tradicional comida de bastoneros. Resaltar que la mesa estuvo repleta por los hermanos de los cuatro grupos del Cristo de la Buena Muerte y que no faltaron en ella las clásicas saetas y coplas a nuestro titular. Por parte de nuestra Corporación, fue nuestro presidente, encargado de dirigirle unas bonitas y sinceras palabras a hermano Borja. Además de nuestro Cofrade Mayor y del querido Antonio Sánchez, también quisieron dedicarle unas palabras a nuestro joven Hermano Mayor, los hermanos del Sudario y sobre todo los de las Sectas.
Tras la emotiva comida, que también sirvió como jornada de convivencia de la Cofradía, nos dirigimos a visitar a la amable Carmen para que nos sirviese unos cafés de la manera tan peculiar que ella sabe…”a mí no me liéis con los solos, cortaos, manchaos o con leche…yo los pongo todos solos, os doy la leche y ya os averiguáis”. Y una vez convidáos por Tiopacorro, nos fuimos a seguir haciendo tiempo al Pedrusco hasta que por fin dieron las nueve y nos reunimos en el cuartel.
Este sábado volvió a ser tan íntimo como algún que otro anterior, pues solo contamos con la presencia de un invitado por parte de M. Barcos que por fin podía a volver a disfrutar de un sábado completo con todos nosotros.
En un tapeo lleno de cuarteleras y coplas a Jesús Preso, al Santo Entierro y a la Virgen de la Lágrimas, nos encontramos con la agradable visita de la directiva de esta última Cofradía con su Cofrade Mayor Mariano Crespo a la cabeza. Cómo es tradicional, en esta semana de cultos, los hermanos directivos hacen una ruta tras la misa del sábado en la que visitan a los diferentes grupos filiales y, en esta ocasión, no quisieron dejar pasar la oportunidad de visitar a La Lanza en agradecimiento por el cariño y afecto mostrado a la Cofradía, a pesar de no ser un grupo filial de ésta.
Y como la noche iba de sorpresas, llegó el turno de Luisfe Velasco que, tras unas emotivas palabras, pidió a A.Rey que quitase la pata de este cuarto sábado de Diablo Mudo. Un sorprendido Antoñete se hizo cargo de tal tarea y nos dirigió al resto de la mesa unas breves pero sinceras palabras de agradecimiento. Desde aquí felicitar de nuevo a Antoñete y también a la directiva por tal elección pues se trata del único hermano fundador que aún no había sido reconocido con tal honor, y mereció la pena romper con el tradicional ritual y que en esta ocasión la pata fuese bajada en el tapeo y no en la cena.
Una vez preparada la alpatanera nos dirigimos a la calle Don Gonzalo para realizar nuestro tradicional itinerario de subida y de bajada. Agradecer en este punto a aquellos hermanos que con el Vicecofrade M.Salas a la cabeza, representaron a nuestra Corporación en el encuentro que tuvo esa noche la Cofradía para ir a visitar a nuestro Cristo a la parroquia de Miragenil.
Después de una armoniosa subida y una dispersa bajada por parte de los hermanos, nos reunimos cerca de las una para cenar en el cuartel. Con la tarea de la pata ya hecha, solo quedaba el turno de nuevas intervenciones y de entonar más cuarteleras hasta que servidor, animado por el presidente, tuviese el….. de dar una pata de cartón al simpar Antonio García, el cual con buen humor, se encargó de bajarla y dedicarnos unas simpáticas palabras.
Finalizada la cena y mientras tomábamos unas bebidas espirituosas, intentamos repetir H.B. 2, pero siempre se ha dicho que las segundas partes nunca fueron buenas y si encima no está un cuidadoso Mario para prepararlas pues peor…
¡ Viva el Cristo del Buen Morir !
¡ Viva la Lanza !
MBP