II Cazuela Manantera
A tres semanas del Jueves Lardero, celebramos en el grupo la Segunda Cazuela del año con novedosos aspectos a destacar.
Se ha registrado una buena entrada, doce personas más la posterior adhesión del presidente y vicepresidente, tras cumplir ellos con sus deberes en el Pleno de Corporaciones.
En el aspecto culinario, loable labor de Perca y Ernesto entre fogones, rematando el trabajo que horas antes habían realizado ancá Sánchez, éste, Chaparro y servidor, con el pele y corte de las papas; no sin antes, realizar la correspondiente compra en un supermercado de la población que rima con Maradona.
Otra de las novedades fue la celebración de la cena en la salita del Cuartel, la cual pide a gritos que se le dé un mayor uso. Gran acierto, el traslado de la cazuela del salón a la salita, en esto hay que agradecer la labor de limpieza y orden que en ella efectuaron Sánchez, Baena y Jiménez Reina. Por tanto, y… esta vez sin frío, disfrutamos de una deliciosa y copiosa cena.
En esta ocasión sí ha habido postres, los tan deseados palitos fueron consumidos con alegría moderada por los hermanos que allí permanecimos, mientras otros que aún no se han visto perjudicados por la crisis y ante la jornada laboral del viernes, se van a descansar siendo despedidos con el grito unánime de “¡haber estudiao…!”.
Son las 4 de la mañana y el hermano Jorge, ecónomo de entre los ecónomos, ha tenido la ocurrencia de sacar pan, aceite, chorizo y salchichón, para cerrar el estómago de los presentes.
Y así, con uno/s más exaltado/s que otros, fruto de lo vivido en la noche y de la cercanía de fechas especiales, cerramos este Jueves de Cazuela en el que uno se guarda para sí, lo hablado, criticado, comido y reído, sobre todo reído, en el acontecer de esta especie de junta de amigos muy y nada improvisada.

Maldiciendo el calendario litúrgico del año 2.011 y deseoso de otra velada, se despide el otrora Decano de la Corporación.
Juanki Jiménez Aznar